El Packaging juega un factor decisivo en el momento de compra. En estos tiempos el mercado se mueve en un crecimiento continuo, muy competitivo y con una rápida y constante evolución en los puntos de venta.

Por eso el packaging se convierte en el «vendedor silencioso”, consolidándose como un elemento diferenciador y como el principal estímulo de la compra.

Los consumidores somos muy poco conscientes de la influencia del packaging sobre nuestras decisiones de compra. Dicha influencia se basa en:

  • La selección del producto de entre todas las alternativas que se nos presentan en el lineal de compra.
  • Capacidad del envase/embalaje de proteger el producto
  • Fácil apertura y re-apertura
  • Integrar el residuo del envase de forma fácil en los circuitos de recogida selectiva

El packaging aporta numerosos elementos de optimización del producto, consciente o inconscientemente y que sólo se perciben cuando no se dan. Esto supone que un mal packaging puede penalizar directamente sobre la compra o bien sobre la repetición de compra.

Para conseguir un buen packaging hay unas premisas necesarias que se han de dar para asegurar el éxito:

• Es muy importante considerar envase y producto en un global desde las etapas iniciales de conceptualización

• La coherencia entre ambos elementos fortalece la imagen de marca.

• El packaging tiene que presentar y proteger adecuadamente al producto.

• El producto ha de atraer, su apariencia es esencial en términos de atracción y decisión.

• El envase debe  conseguir proyectar el valor de marcapotenciar la diferenciación.

 • Es fundamental favorecer la usabilidad y cumplir las espectativas del consumidor.

• Cumplir los requerimientos legales y la normativa de etiquetado, facilitando la transmisión de datos útiles para el consumidor.

En definitiva el envase se convierte en su propio vendedor, y conecta con el consumidor puesto que se anticipa a lo que éste piensa o espera del producto, consiguiendo seducirle para incitar a la compra.

Como decía James Pilditch “El envase, al igual que un vendedor creativo, debe usarse para incitar a soñar, pero vendiendo la realidad”. Según lo definen la publicidad y el marketing, el packaging es seducción. Debe contar contar una historia en segundos. Se vende un producto “envuelto en un mensaje, envuelto en un sueño”.